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La transición democrática
desde la óptica electoral Abril 2005
diálogo No. 40, versión
electrónica
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Para
entender la transición política Uno de los temas fundamentales que han ocupado el
interés de los académicos en América Latina es el arraigo y fortaleza de los
regímenes democráticos que, durante la década de los años ochenta, se unieron
a lo que Samuel Huntington llamó la tercera ola
de la democracia y que han fundamentado proyectos de investigación que
buscan visualizar el futuro de la democracia en la región. Es dentro de esa perspectiva que, en el presente trabajo, se esbozan algunas ideas discutidas en
el seno del Programa de Investigación Sociopolítica de FLACSO-Guatemala,
con las que se pretende presentar algunas sugerencias teóricas que permitan
desentrañar la fortaleza y calidad de la democracia en Guatemala, poniendo
especial énfasis en el papel central de las instituciones en la actual
coyuntura política. Sobre
la importancia real de los procesos electorales En Guatemala, parece existir una visión muy arraigada
respecto que la democracia liberal es un simple relevo de mando, y que
no implica el traspaso del poder
efectivo; por lo tanto, que se trata de una práctica meramente formal que no
garantiza lo que algunos llamarían la "democracia real" o el pleno
goce de los derechos ciudadanos y la adecuada respuesta del Estado a las
enormes necesidades de la población. Refuerzan lo anterior ciertos resultados
de la encuesta de FLACSO-Guatemala, realizada en enero de 2005 y publicada en
el diálogo No. 38. Por ejemplo, a la pregunta está de acuerdo con la frase:
en Guatemala todos estamos muy bien con la democracia en que vivimos, apenas
21 % de los encuestados expresó estar en algún grado de acuerdo con tal afirmación. Datos similares reporta el
Latinobarómetro1 respecto de Guatemala, ya que en 2004, sólo 35%
de los entrevistados se manifestaba a favor de la democracia como forma de
gobierno y apenas 21% decía sentirse satisfecho con el régimen democrático.
En este mismo informe, 64% de los entrevistados pensaba que el país se
gobierna bajo el interés de los poderosos, 54% sostenía que votar era
importante porque podría representar un cambio en el futuro, pero escasamente
12% confiaba en los partidos políticos. Estos datos arrojan alguna luz sobre la importancia real de
los procesos electorales y la participación política, ya que el aspecto central
de esta insatisfacción hacia la democracia podría provenir de que la misma se
reduce a simples métodos para definir los titulares del sistema político y
dejara intactos los mecanismos informales que construyen la verdadera autoridad:
el poder paralelo, tan relevante en Guatemala. Formalmente se tendría
democracia: elecciones periódicas, imperio de la ley , funcionamiento de partidos políticos e instituciones reconocidas en leyes; pero,
en la práctica, todo ese andamiaje institucional estaría atravesado por lo
que Raffaele De Georgi
llama redes de inclusión (De Georgi, 1998: 9-10).
Se trataría de redes de poder que se revisten de un ropaje legal para
esconder prácticas alternativas del Derecho y negociaciones ocultas, en las
que opera el secreto y la inclusión reducida como elementos clave para
mantener el poder en pocas manos. De Georgi las
describe así: Estas estructuras son visibles, son organizadas, utilizan el reconocimiento jurídico, pero se imponen a sí mismas prácticas alternativas al Derecho, maltratan al Derecho, evidencian otros recorridos del poder que son alternativos a los recorridos del poder que se realizan a través del Derecho porque son controlados por el Derecho. (…) Hemos llamado a estas estructuras normativas, que son de carácter alternativo, pero al mismo tiempo integrativo del Derecho, redes de la inclusión. (De Georgi, 1998: 9-10).
Esta visión negativa de la democracia liberal representaría una verdad a medias: los procesos electorales, efectivamente, son insuficientes para garantizar la democracia; sin embargo, son el primer piso sobre el que se construye el resto de lo que Norberto Bobbio llamó las promesas incumplidas de la democracia (Bobbio, 1994: 41).
Como lo señala la teoría institucional, el problema de la deslegitimación de la actividad política es que favorece una permanente contradicción que se establece en el corazón del sistema político: un divorcio entre las reglas formales –las leyes, primordialmente– y los arreglos informales –la corrupción y el cacicazgo, por ejemplo–, lo que determina |
una permanente y sistemática debilidad de regulación de las instituciones en general, situación que es descrita por Guillermo O'Donnell como un colosal dilema del prisionero. (O'Donnell, en Carbonell, Orozco y Vásquez; 2002: 257).
América Latina ofrece la singularidad de la cohabitación de las libertades políticas con las severas privaciones materiales de muchos. Democracia y riqueza, democracia y pobreza son dos combinaciones que generan necesidades, dificultades y riesgos diferentes (PNUD, 2004: 36).
Como han señalado los teóricos de la democracia, la sistemática desigualdad y las carencias postergadas ejercen una presión adicional sobre la, de por sí, incierta democracia.
Si los procesos de consolidación democrática se caracterizan por la aceptación de todos los actores de las reglas formales que rigen la vida política de una sociedad, la transición guatemalteca no puede considerarse aún consolidada, pues la lucha política parece no transitar del todo por los caminos de las normas legales. Por el contrario, lo que caracteriza nuestro sistema político es el predominio de mecanismos informales, que sistemáticamente desestructuran y socavan la institucionalidad formal del Estado, aunque con la peculiaridad de que se revisten del andamiaje legal. Es esta la conceptualización de redes de inclusión de De Georgi.
Por tanto, la
investigación debe proponerse
La presuposición
es que todos los intentos que se centran únicamente en la promulgación de
leyes, están fundamentalmente mal enfocadas, precisamente, porque no tienen
en cuenta el
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La transición democrática desde la óptica electoral Luis Fernando Mack* |
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La fragilidad del diseño institucional de la democracia
guatemalteca |
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Las bases territoriales del voto en un contexto de
pulverización de la oferta política y partidista |
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Construyendo la democracia desde abajo: descentralización,
iniciativas locales y ciudadanía |
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El sociólogo chileno Manuel Antonio Carretón dictó
conferencia |
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Licenciado en sociología por 1 Latinobarómetro es un estudio de
opinión pública que aplica anualmente alrededor de diecinueve mil entrevistas
en dieciocho países de América Latina, representando a más de cuatrocientos
millones de habitantes. El estudio es producido por |
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