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Nueva época, Año 4,No. Extraordinario Guatemala, mayo 2005
Juventud y multiculturalidad en Centroamérica: un desafío estratégico |
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La contrastante panorámica de Centroamérica: juventud y diversidad étnica |
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| ► | El problema |
La
caracterización de las sociedades jóvenes
Se registra una tendencia hacia el descenso de la población juvenil en Iberoamérica. En el caso latinoamericano, la evolución de la población joven será creciente hasta alcanzar un punto de estabilización, sin que se verifiquen caídas agudas de su magnitud absoluta.5 Esto se evidencia en las proyecciones de CELADE/ CEPAL para la región centroamericana.
Si bien los seis países son cuna de civilizaciones precolombinas y han vivido procesos históricos similares, las identidades culturales, el porcentaje poblacional y las formas de reconocimiento estatal a la diferencia cultural, varían de uno a otro. El débil ejercicio de homogeneización estatal, que se inició en el siglo XIX y ahora es cuestionado en razón de que los Estados deben generar prácticas de gobierno y ciudadanía multiculturales, permitió la continuidad de lenguas y culturas de ascendencia maya, nahua/pipil, chortí y lenca (Guatemala, El Salvador y Honduras); la de garífunas y afrocaribeños y otros pueblos indígenas emparentados lingüística y culturalmente con las civilizaciones indígenas del norte de Sudamérica (Honduras, Nicaragua, Costa Rica y Panamá). Mientras que en estos países se habla de minorías étnicas, en Guatemala se enfatiza su diversidad cultural y étnica, ya que cerca de 50% de su población se identifica como indígena. El reconocimiento de los derechos de los pueblos indígenas ha hecho reaccionar a algunos Estados de la región con nuevas formulaciones territoriales, que permitan espacios políticos y respondan a sus particularidades organizativas y culturales. |
Dentro del contexto arriba indicado, en Costa Rica y Panamá, los pueblos indígenas habitan territorios delimitados y reconocidos por el Estado. Es el caso de territorios de las etnias maleku, cabécar, bribri, térraba y brunca, en Costa Rica; o de las comarcas de pueblos Embere-Wounaan, Kuna Yala o Wargandi en Panamá. En Honduras y Nicaragua confluyen culturas mesoamericanas y del sureste centroamericano, a las que se agregan otras más recientes venidas del Caribe; los garífunas y los afrocaribeños. En Honduras, estas poblaciones coexisten con comunidades lencas, chortís, tolupanes o xicaques, concentradas en áreas de difícil acceso. En Nicaragua, conviven miskitos, sumus, ramas y otros grupos de tradición cultural mesoamericana como los nahuas, nicaraos, subtiavas y matagalpas. No obstante, estos planteamientos de territorialización pocas veces encajan en las políticas que tratan los problemas de la juventud de manera transversal: el abordaje de las necesidades insatisfechas merece una revisión de esas peculiaridades y respuestas, que permitan, tanto esa continuidad, como la salida de las condiciones de pobreza.
Al abordar los datos bajo otra lectura, es imprescindible remarcar que cerca de 50% de la población es femenina en el área, aunque la desigualdad es palpable en materia de desarrollo humano para las mujeres. A pesar de la brecha en estos índices, el estudio Panorama de Género en América Central del Banco Mundial (2003) indica que hay avances importantes en materia de género en la región: las tasas de fecundidad han disminuido desde los años setenta, las brechas de educación por participación de la mujer en la fuerza laboral ha aumentado, aunque persistan las brechas salariales. Empero, las tasas de fecundidad son superiores al promedio latinoamericano, al igual que el embarazo en adolescentes. De acuerdo con el Informe sobre Desarrollo Humano en Centroamérica y Panamá (2003: 64), 21.7% de la población de 15 a 64 años de edad no tiene ninguna educación y el número de mujeres supera ampliamente al de los hombres (2.5 contra 1.9 millones). Los hogares indígenas tienen menos acceso a los servicios de salud reproductiva y niveles de fecundidad más altos, el nivel educacional también tiende a disminuir (sobre todo entre las niñas) y el acceso a los recursos y a las oportunidades generadoras de ingresos tiende a ser menor, siendo más vulnerables las mujeres que los hombres. |
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La contrastante panorámica de Centroamérica: juventud y diversidad étnica |
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La juventud multicultural / La invisibilidad étnica en la juventud |
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Conocer las iniciativas: la capacidad de integrar con direccionalidad |
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▲Taller de seguimiento III Encuentro internacional sobre desarrollo sostenible en Petén |
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▲1905-2005:Centenario de la disolución de la unión sueco - noruega |
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3 Existen algunos avances en materia legal e institucional para abordar el tema de las políticas de y desde la juventud en la región. En efecto, una gama de dependencias administrativas configuran los organismos gubernamentales de la juventud: ministerios (Panamá), viceministerios (Costa Rica), secretarías de juventud con rango ministerial (El Salvador y Nicaragua), un Consejo Nacional de la Juventud (Guatemala) y una comisión parlamentaria (Honduras).
4 Segundo Informe sobre Desarrollo Humano en Centroamérica y Panamá (2003) PNUD, págs. 24 y 25.
5 CEPAL (ibid). La juventud en Iberoamérica. Tendencias y urgencias. pág. 35 |
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