¿Cuáles son, entonces, las Propuestas?

¿Por qué reformar la formación docente?

 

La calidad de la educación depende en gran parte de lo que hacen los docentes en el aula, por lo que su formación y desarrollo constituyen aspectos de gran importancia, no hay que olvidar que un buen docente puede cambiar la vida de un ser humano. También hay que tener en cuenta que son los docentes, en última instancia, quienes definen la calidad de la educación y la concreción del currículo prescrito,3 por ello, su formación constituye un factor fundamental para el logro de la calidad educativa.

También se considera que, a pesar de todas las dificultades y conflictos que han surgido, están dadas las condiciones favorables para que la formación docente pase a ser una preocupación ampliamente entendida y asumida, tanto por los actores de la política pública como por la sociedad en general; se considera, además, que existe la oportunidad para instalar en el sistema educativo nuevas visiones pedagógicas. Todo ello lleva a la conclusión de que es necesario reformar la formación docente en el país.

 

¿Cuáles son las condiciones básicas para poder realizar reformas a la formación docente?

 

Una primera condición para poder realizar reformas a la formación de los docentes guatemaltecos es que debe superarse la división entre formación inicial y formación en servicio, ambas deben entenderse como parte de un continuo, dos fases de un mismo proceso. De ahí que la formación en servicio debe conectarse con la reforma de la formación inicial y ambas con la realidad social, pedagógica y cultural del país, así como con el contexto mundial. Toda decisión y acción que se tome debe formar parte de un Sistema Nacional de Formación Docente (snfd).

A efecto de que el snfd que se implemente tenga características de estabilidad y permanencia, es necesario que en su diseño se contemplen, al menos, los siguientes criterios:

  • Proveer una adecuada absorción del personal docente en activo en toda la República.
  • Prever una transición ordenada y progresiva del modelo actual a uno de carácter nacional, profesional, sistémico y multicultural.
  • Contemplar la participación activa de los sectores que actualmente no han tenido participación en ese proceso, o bien, que la misma ha sido limitada, tales como las escuelas normales, organizaciones de pueblos indígenas, Consejos de Desarrollo, entre otros.
  • Considerar la revisión de varias leyes vigentes, tales como el Decreto Legislativo 1485, la Ley de Educación Nacional y la Ley de Servicio Civil.  Esta revisión no puede hacerse sin la participación amplia del magisterio nacional organizado.
  • Despolitización partidaria y desmonopolización de la conducción.
  • Implicar una alta tecnificación y actualización de la pedagogía docente.
  • Para superar la falta de coordinación que existe entre el mineduc y las instituciones de educación superior, se plantea el establecimiento de un proceso permanente, institucionalizado y sistemático de vinculación y coordinación del mineduc con las Facultades o Departamentos de Educación de las instituciones de educación superior del país, en el marco del snfd. Para éste y otros efectos, se plantea que la propuesta técnica actual, consensuada entre el mineduc, la Universidad de San Carlos (usac) y la Asamblea Nacional del Magisterio y el Sindicato de Trabajadores de la Educación de Guatemala (anm-steg), no debe desaprovecharse, ya que constituye el fundamento para instalar el snfd, sino que potenciarse mediante un proceso de discusión y consenso social que también la fortalezca y garantice su permanencia en el mediano y en el largo plazo.

Un factor a considerar para lograr la continuidad y el fortalecimiento de la propuesta mencionada es que la conducción del snfd esté a cargo de una instancia específica, que deberá funcionar de manera coordinada con el Consejo Nacional de Educación. Esta instancia, que puede ser una Oficina Nacional de Formación Docente, una Comisión Nacional, una Dirección General o la figura que se considere más apropiada dentro de la estructura del mineduc, debe tener como actores principales a la usac y al magisterio organizado, pero también considerar la inclusión de otros actores que la amplíen y fortalezcan.

También se plantea como una condición básica para la reforma de la formación docente, la incorporación de la interculturalidad y de la formación de ciudadanía como ejes transversales de los procesos que se realicen, tanto en la fid como en la formación en servicio. La interculturalidad como forma de respuesta a la necesidad de relaciones armoniosas entre las distintas culturas que coexisten en el país y la formación de ciudadanía por considerar que los docentes son, en esencia, formadores de ciudadanos.

Se plantea también la necesidad del establecimiento de la carrera docente, la cual sin menoscabar todos los derechos adquiridos por el magisterio, tanto en el Decreto Legislativo 1485, como en otras leyes y acuerdos, incluya aspectos como el sistema de selección de candidatos a la docencia, la formación, capacitación, evaluación, supervisión y contratación de los docentes, con el fin de contar con las condiciones que contribuyan a lograr un proceso de enseñanza-aprendizaje eficaz, incentivos, ascensos, reconocimiento del desarrollo profesional y posibilite la discusión de otros elementos a considerar en la evaluación del desempeño docente.

Una condición básica para poder reformar la formación docente es que desde el Estado se garantice el derecho de la población a acceder a la educación secundaria, de manera que se amplíe drásticamente su cobertura actual y se produzca una verdadera diversificación de las carreras que se ofrecen en el ciclo diversificado en los establecimientos del sector público.

 

 ¿Y Las propuestas de reforma? Sobre la Formación Inicial Docente (FID)

 

En las propuestas presentadas por las instituciones participantes en el proyecto y por los asistentes a los talleres regionales de socialización y consulta no se encontró unificación al respecto de este punto. Las dos posibilidades que se han venido estudiando desde hace muchos años siguen presentes: Mantener la fid en el nivel medio, en las escuelas normales, o trasladarla al nivel terciario, en las instituciones de educación superior o en escuelas normales superiores.

 

FID en el nivel medio

 

Si la opción a escoger es mantener la fid en el nivel medio, se considera que no es viable en las escuelas normales tal como se encuentran actualmente, por lo que se debe realizar una reforma profunda y participativa de dichas escuelas; esta reforma debe conducir a su fortalecimiento en personal, recursos y capacidades, e incluir su transformación en verdaderos laboratorios pedagógicos. Esta opción también incluye la realización de procesos de validación de los cnb de Formación Inicial Docente vigentes para los niveles preprimaria y primaria.

La reforma de la fid deberá diseñarse en conexión con la formación universitaria, de manera que estén articuladas como dos fases de un mismo proceso.  Esto a su vez lleva a considerar un nuevo enfoque curricular, que incluya todos los componentes y propicie una articulación directa entre la teoría y la práctica; lo cual también implica realizar un cambio en el perfil de los formadores de formadores; es decir, en los docentes de las escuelas normales, para lo cual se ratifica la necesidad de establecer coordinación entre el mineduc y las instituciones de educación superior. También se encuentra entre las propuestas, que se debe considerar un mayor tiempo de dedicación a la formación inicial, que permita periodos amplios de dedicación exclusiva a la práctica docente, lo cual implica la necesidad de que el Estado otorgue subsidios a los estudiantes del último año de la carrera.

FID en el nivel superior

 

La propuesta más desarrollada a este respecto es la que plantea el documento “Bases para el diseño de un sistema nacional de formación docente”, propuesta que fue consensuada entre la efpem-usac, el mineduc y la anm-steg.4 En una breve descripción, la propuesta está contenida en el Subsistema 1, llamado “Formación inicial”, el cual se define como un “Conjunto de procesos de enseñanza-aprendizaje, dirigidos a la formación integral de docentes, que toma en cuenta tanto las habilidades didácticas requeridas en el aula como una sólida formación, que incluye aspectos relacionados con el conocimiento, el desarrollo de capacidades cognitivas y emocionales.  El y la docente enfrentan el reto de contar con tres insumos básicos que debe llevar al aula:

1) Conocimiento profundo de lo que enseña;

2) Habilidades flexibles para enseñar, y

3) Capacidad de crear un clima  favorable para el aprendizaje.

De manera adicional, debe tener una profunda conciencia de que su tarea es formarse y formar nuevos ciudadanos y nuevas ciudadanas de acuerdo con las 15 competencias marco, enunciadas en el Marco General de la Transformación Curricular.”

Esta propuesta plantea que los docentes para poder ingresar al servicio deben obtener un título a nivel técnico universitario de profesorado. Como condición previa para ingresar a la carrera deben obtener un bachillerato pedagógico, el cual sería ofrecido en las actuales escuelas normales y después de haber seguido un proceso de selección vocacional.  Después de obtener el profesorado, los docentes pueden continuar estudios para obtener las siguientes gradaciones en la escala de formación universitaria (licenciatura, maestría, doctorado). En todos los casos, la obtención de un nuevo grado conlleva un mejoramiento de las condiciones salariales del docente.  Para poder implementar la propuesta se requiere definir una estrategia de relación Universidad-mineduc; realizar un proceso particular de consulta a las comunidades educativas de las actuales escuelas normales, y establecer un buen nivel de coordinación entre las universidades y el mineduc.

Los otros planteamientos propuestos ratifican la necesidad de que se garantice el acceso de toda la población a la formación superior y se realice una verdadera diversificación del nivel medio, a fin de asegurar la posibilidad de trasladar la fid al nivel terciario. Finalmente, también puede encontrarse la propuesta que considera un traslado gradual de la fid al nivel terciario, por etapas históricas claramente establecidas.

 

¿Y sobre la formación en servicio?

 

La propuesta consensuada entre la efpem, el mineduc y la anm-steg, plantea el establecimiento de un Subsistema de formación continua, con cuatro componentes:

Inducción al servicio para docentes de primer ingreso;

Actualización;

Profesionalización, y,

Acompañamiento.

Otras propuestas plantean que la formación en servicio debe incluir una especialización, tanto en materia como en nivel educativo. Plantean, además, que la oferta universitaria debe romper los paradigmas tradicionales de formación superior y ser una oferta amplia, que incluya distintas especialidades para la educación preprimaria, primaria, gestión, administración, educación física, educación bilingüe, etcétera; todas con la perspectiva intercultural.

Finalmente, se considera que los procesos de actualización deben satisfacer vacíos o necesidades identificadas en las evaluaciones de rendimiento escolar y otros mecanismos de evaluación, así como que la oferta de actualización que se construya debe ser sistemática e incluir seguimiento y monitoreo de su aplicación en el aula.

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